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news News Thursday, January 24, 2019 Thursday, January 24, 2019 10:55 AM - Thursday, January 24, 2019 10:55 AM

El camino no ha sido fácil para Juan

Paciente del Hospital Shriners practica basquetbol adaptado en silla de ruedas

El camino no ha sido fácil para Juan

En una localidad llamada Tlaxcoapan, perteneciente al Estado de Hidalgo, nació Juan Diego Cerón, un pequeño diagnosticado con agenesia femoral bilateral y escoliosis lumbar. Siendo el menor de cuatro hermanos y con sólo quince días de nacido, Juan inició su tratamiento en el Hospital Shriners para Niños México donde ha sido sometido a ocho cirugías; entre éstas, una para amputarle sus dos extremidades inferiores y otra en la que le colocaron dos barras para corregir la escoliosis.

“Aunque el camino no ha sido fácil, ya que en ocasiones salía del hospital a las 5 de la tarde y llegaba a las 10 de la noche a casa, la recuperación de Juan es muy notoria: ahora sostiene su cabeza por sí solo. Cuando tenía tres años sólo se arrastraba, ahora ya es independiente”, describe la señora Lorena González, madre de Juan y quien se ha encargado de sacar adelante a sus cuatros hijos.

Juan ahora tiene doce años, cursa sexto grado de primaria y cuenta que en una visita al Hospital Shriners una fundación le obsequió una silla de ruedas semideportiva con la que practica basquetbol adaptado en un equipo de su comunidad. Hace un año participó en una carrera en silla de ruedas en el Cerro del Cubilete, Guanajuato donde obtuvo el primer lugar en la categoría de niños. Juan es un niño muy tímido, pero muy valiente: “En ocasiones lo acompaño a sus partidos de basquetbol, pero veo que son muy fuertes los movimientos que realizan y prefiero irme y dejarlo”, comenta Lorena.

Hace unos días recibió su primera prótesis desarticulada que le ayudará a adquirir más seguridad en sí mismo y a tener más libertad de movimiento para seguir practicando su deporte favorito, comenta Luis González, protesista del Hospital Shriners para Niños México, quien le entregó su prótesis terminada.

Gracias a su esfuerzo, a sus prótesis y con su silla de ruedas, Juan sube y baja escalones, vence obstáculos, baches, se mueve hacia atrás y puede realizar el movimiento de dos puntos. Juan se siente muy agradecido con el Hospital, porque con el tratamiento que recibe, ahora ya puede caminar.